Cuenta Osho que un místico sufí, pobre y cansado del largo
viaje, llegó a un pueblo por la noche y nadie lo aceptó porque era un pueblo de
musulmanes ortodoxos, tan difíciles de persuadir que ni siquiera querían que se
quedara en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento debajo de un árbol
en las afueras del pueblo, rodeado por sus discípulos, semidesnudos y
deprimidos, entonces comenzó a rezar: Dios, eres maravilloso, siempre me das lo
que necesito. Un discípulo, tan asombrado como enojado, le dijo: Estás yendo
demasiado lejos, tus palabras son falsas, estamos hambrientos, cansados y sin
abrigo, rodeados por animales salvajes y sin refugio, rechazados por la gente
del pueblo y tú le das las gracias a Dios, ¿cómo puedes decirle que siempre te
da lo que necesitas? y el místico respondió: Esta noche necesito pobreza, esta
noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre y estar en
peligro, ¿sino porque me la daría?, tiene que ser necesaria, por eso tengo que estar
agradecido, ¡Él es maravilloso porque se preocupa por mis necesidades! Festeja
todo lo que suceda, celebra también tu tristeza y te sorprenderá el comprobar
que tu actitud la transformará en alegría , la situación no es importante, lo
importante es la actitud y cuando descubras la vida, inevitablemente te
enamorarás de ella, y el amor te hará tan poderoso que los milagros serán
constantes. Vivir significa amar, amar es
vivir, y el amor no espera nada a cambio, se alimenta de su propia plenitud,
pero solo llega el amor, es decir la vida, el miedo es la antítesis del amor,
que es valentía. Amar es la oración que
más le gusta a Dios, por eso tendrás su respuesta enseguida, que es la paz el
más alto don del Cielo que puedes gozar aquí en la Tierra, si cada uno cuidara
su árbol, el bosque sería maravilloso.

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