Han transcurrido algunas horas
desde que empezó este año y ya estoy pensando en escribir para nadie, situación
que tiene sus ventajas ya que puedo permitirme ser libre, como si me alcanzara
un rayo en la noche y me hiciera vibrar con plenitud, pero en soledad. Esto quiere decir que cuando poseemos un
pequeño segmento de verdad no figuramos en las listas de los famosos, los que
hemos sido infectados con el virus de la duda corremos el riesgo de perder la
virginidad con la verdad, ya que de inmediato quedaremos deslumbrados por sus
encantos. Dicen que la verdad le hará
libre, pero es mentira, la verdad le apartara, es una amante poco recomendable
le robara lo aparentemente grande y le obligara a volver a lo pequeño. Dijo Jesús el nazareno; dejad que los niños
se acerquen a mí porque de ellos es el reino del cielo. Esto quiere decir que son las pequeñas grandes cosas las que
aumentan nuestra dosis de felicidad y multiplican las defensas de nuestro
organismo, nos rejuvenecen y engrasan la maquinaria del tiempo, nos hacen vivir
más y mejor, que es lo que en realidad importa…

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