AMADA MIA

La prestigiosa noche beben tus ojos, pletóricos de gnomos y hechiceros
Amada mía, no dejes de soñar para que yo no desaparezca
Desde todas las ventanas nos espían; los mineros, los niños y los escribas para saber que es la felicidad
El circo nos rodea; elefantes, payasos, trapecistas.
Dejemos la puerta abierta para que nadie se quede sin el bello espectáculo de nuestro amor
Deja todo lo que te encadena al miedo y veras que la vida es muy difícil hasta que comprendes que es muy fácil, así de simple.
Un día no veras el final de tu mano y tu ultimo sueño llegara hasta el primer árbol, así de natural
Lo dirás y lo harás todo para estar liviana y poder volar a tu destino infinito y ardiente, al ser tu misma serás todo.
El espejo repite tus gracias que no tienen fin, todo un repertorio de maravillas para el placer, privilegio que nos regala Dios…

Facundo Cabral (1937-2011)




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